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Definición: El PFA-100 (del inglés Platelet Function Analizer-100) es una prueba de tamizaje de la función plaquetaria, la cual es simple, no invasiva, reproducible y no requiere de personal especializado para su aplicación. Esta prueba es utilizada para determinar defectos de la hemostasia primaria, a partir de una muestra de sangre total citratada, en pacientes con sospecha de desórdenes trombocitopáticos, trombocitopenia, enfermedad de von Willebrand y en pacientes con tratamiento anti-agregante [1].

 

 

 

Resumen: Las recomendaciones para la biopsia por aspiración con aguja fina de mama se desarrollaron y aprobaron en 1997 por el Instituto Nacional de Cáncer en Bethesda, Estados Unidos y fueron adaptadas a nuestro país en 2007, sin embargo, en los últimos años no se han realizado cambios formales en estas indicaciones. El objetivo de este módulo es presentar la actualización del reporte de biopsia por aspiración con aguja fina de mama, usando el sistema de reporte Bethesda, realizado por consenso con un grupo de patólogos, clínicos, radiólogos, cirujanos de mama y otros profesionales de la salud de Colombia y otros países, y con base en la experiencia realizando biopsia por aspiración con aguja fina de mama del Hospital Pablo Tobón Uribe y de Dinámica IPS.
 
 
Introducción: La nefritis tubulointersticial es una de las causas más frecuentes de lesión renal aguda que puede progresar a enfermedad renal crónica, siendo el uso y abuso de fármacos nefrotóxicos la principal causa. La biopsia renal contribuye al diagnóstico en la mayoría de casos. Objetivo: Realizar una descripción clínico-patológica de pacientes con diagnóstico de nefritis tubulointersticial y su desenlace. Materiales y métodos: Se realizó un estudio descriptivo retrospectivo de casos de nefritis tubulointersticial comprobados mediante biopsia renal, entre 2000 y 2013. Se revisaron las biopsias renales y las historias clínicas para determinar las características histológicas, presentación clínica y evolución. Resultados: Se incluyeron 55 casos, seis niños y 49 adultos, en un rango de edad entre cinco y 81 años; 61,8% de ellos eran hombres. Un total de 40 casos presentaron lesión renal aguda, 10 presentaron enfermedad renal crónica, tres glomerulonefritis rápidamente progresiva, uno síndrome nefrítico y uno proteinuria subnefrótica. Todas las biopsias mostraron inflamación intersticial. La mediana de la creatinina sérica inicial fue de 4,6 mg/dL (rango = 0,7 - 23,0). La nefritis tubulointersticial se asoció a: consumo de antibióticos (27,3%), antinflamatorios no esteroideos (21,8%), tóxicos (7,3%), medicamentos naturistas (5,5%), otras causas (12,7%) y de causa desconocida (25,5%). En 50 pacientes con seguimiento, el 72,0% presentaron remisión clínica completa y 28,0% desarrollaron enfermedad renal crónica. Conclusiones: La nefritis tubulointersticial es una enfermedad de buen pronóstico. En un porcentaje importante de casos no logra determinarse el factor causal, por lo que se recomienda implementar mecanismos de información que permitan determinar la incidencia, prevalencia y factores etiológicos en nuestra población.
 
 
Resumen: Helicobacter pylori es el agente causal de la infección más frecuente de la especie humana, con una marcada desventaja entre los países desarrollados y los países en vía de desarrollo. Si bien, la infección por Helicobacter pylori cursa asintomática en la mayoría de los individuos infectados, también es claro que está íntimamente relacionada con enfermedades malignas del estómago como el cáncer gástrico y el linfoma MALT gástrico; y enfermedades benignas como la gastritis crónica y la úlcera péptica duodenal y gástrica. A partir del momento en que se conoció que la mucosa gástrica podía ser colonizada por una bacteria, en la literatura médica mundial indexada (PubMed) se han informado alrededor de una centena de manifestaciones extragástricas que involucran a especialidades médicas tan disímiles como la cardiología, la dermatología, la endocrinología, la ginecobstetricia, la hematología, la neumología, la neurología, la odontología, la oftalmología, la otorrinolaringología, la pediatría, la siquiatría y vascular periférico, algunas de ellas con mayor o menor acervo probatorio entre la infección por Helicobacter pylori y el desarrollo de la enfermedad. Esta revisión de la literatura médica mundial se centra en el análisis de la relación de la infección por Helicobacter pylori con la trombocitopenia inmune (ITP), antes conocida como púrpura trombocitopénica idiopática. Se presenta una visión global de la ITP, las evidencias de la asociación con la infección por Helicobacter pylori, la fisiopatología y el manejo de ésta en la era poshelicobacter.
 
 
 

El infiltrado de células inflamatorias al intersticio renal, sin una evidente alteración glomerular o vascular como causa, denominado como nefritis tubulointersticial, puede tener múltiples causas y una presentación clínica muy variable. No hay características patognomónicas de esta alteración, por lo que la biopsia renal se constituye en un elemento indispensable para confirmar este diagnóstico. La verdadera incidencia de la nefritis tubulointersticial no se conoce con exactitud debido a que los estudios publicados se basan en análisis retrospectivos de registros de biopsias, y las indicaciones para una biopsia renal varían entre diferentes centros.Con frecuencia los clínicos son renuentes a realizar biopsia en pacientes con lesión renal aguda y sospecha de nefritis tubulointersticial por medicamentos, en quienes la suspensión temprana del medicamento puede ser la única intervención necesaria [1,2], con recuperación completa sin una biopsia o un diagnóstico preciso. Más complicado es el diagnóstico y determinación de la etiología en casos de nefritis tubulointersticial crónica, en la que muchos de los pacientes son estudiados por enfermedad renal y las lesiones morfológicas avanzadas en el parénquima del riñón impiden un diagnóstico específico.

 

 

 

Medellín, abril 30 de 2014
 
Doctor
Germán Campuzano Maya
Editor Revista Medicina & Laboratorio
 
Asunto: Diagnóstico diferencial del virus del Chikungunya y el virus Dengue.
 
Después de la confirmación de los primeros casos de transmisión autóctona del virus Chikungunya en las Américas en diciembre de 2013 [1], la Secretaría Seccional de Salud y Protección Social de Antioquia publicó una circular sobre la preparación y respuesta ante la eventual introducción del virus Chikungunya en Antioquia, en la que se recomienda el diagnóstico del virus en todo paciente con sospecha de la enfermedad [2].
Definición: La prueba de anticuerpos anti-péptido citrulinado cíclico es una prueba de laboratorio que detecta y mide de forma semi-cuantitativa los niveles en sangre (suero o plasma) de auto-anticuerpos de clase IgG específicos para el péptido citrulinado cíclico mediante una prueba de inmunoensayo quimioluminiscente de macropartículas (CMIA), como ayuda diagnóstica de la artritis reumatoide.
Esta prueba representa uno de los parámetros, que en conjunto con otra información clínica relevante, constituyen los criterios en el proceso diagnóstico de esta enfermedad.
Definición: La ELISA de captura de IgM o IgG para el diagnóstico de la fiebre chikungunya es un ensayo inmunoenzimático para la detección cualitativa de anticuerpos IgM o IgG específicos contra el virus Chikungunya en muestras de suero o plasma humano [1], como ayuda diagnóstica y diferencial de la fiebre del dengue, a partir de cuatro a siete días después de la aparición de la enfermedad [2].