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Resistencia a la aspirina: llegó el momento de detectarla y de personalizar cada tratamiento

Germán Campuzano-Maya

Resistencia a la aspirina: llegó el momento de detectarla y de personalizar cada tratamiento
Aspirin resistance: It is time to detect it and to customize each treatment
«Estudios recientes han encontrado que entre el 5% y más del 40% de las personas que toman aspirina son resistentes a la aspirina o no responden a ella. Esto significa que la aspirina no inhibe la coagulación de su sangre, como se supone que debería hacerlo. A. Pollack. New York Times. Nueva York, julio 20 de 2004.
Para la comunidad científica es una nueva noticia que las enfermedades cardiovasculares, incluidas las afecciones del corazón, del cerebro y de los vasos sanguíneos representan a nivel mundial la principal causa de muerte que, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, son responsables de más de 17.500.000 de muertes cada año: entre ellas, 7.400.000 por ataques cardíacos y 6.700.000 por ictus isquémico [1]. A nivel mundial se estima que el 1% de la población puede presentar un evento cardiovascular o cerebrovascular por año, de los que cerca del 50% se presentan en pacientes con enfermedad vascular preexistente [2, 3] y muchísimos de los cuales se pudieron haber prevenido con medidas tan simples como la antiagregación plaquetaria. Colombia no es ajena a esta problemática: la principal causa de morbimortalidad está relacionada con complicaciones cardiovasculares, con una tasa de mortalidad estimada para 2008 de 124,2 y 122,9 por 100.000 hombres y mujeres, respectivamente [4] y un aumento del 2,4% por año, constituyéndose, por lo tanto, en un problema prioritario de salud pública [5]. Sumado a lo anterior y, lo más grave, es que en el país no existe la cultura de la antiagregación plaquetaria [6], como sí existe en países como Estados Unidos, en donde se consumen diariamente más de setenta millones de dosis de aspirina como prevención de eventos trombóticos [7].