23 Junio 2017
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Protocolo de sífilis congénita y gestacional

Ministerio de la Protección Social, Instituto Nacional de salud

1. Importancia del evento para la salud pública

1.1. Caracterización epidemiológica

1.1.1. Comportamiento mundial

Las infecciones de transmisión sexual se encuentran entre las principales causas de enfermedad en el mundo, con consecuencias económicas, sociales y sanitarias de gran repercusión en muchos paí­ses. Las complicaciones afectan principalmente a mujeres y niños. En el caso de la sí­filis, ésta puede afectar a la mujer gestante y transmitirse al feto. Se estima que dos terceras partes de las gestaciones resultan en sí­filis congénita o aborto espontáneo, complicaciones que podrí­an ser totalmente prevenibles con tecnologí­as asequibles y de bajo costo.

La sí­filis gestacional y congénita es considerada un problema de salud pública por su gravedad, y representa una falla del sistema de salud, por lo que se requiere evaluarlo de manera exhaustiva en lo local y lo central.

Entre los factores que contribuyen a la persistencia de la sí­filis congénita cabe destacar la falta de percepción de algunos proveedores de salud de que la sí­filis materna y la congénita pueden tener consecuencias graves, las barreras al acceso a los servicios de control prenatal, y el estigma y la discriminación relacionados con las infecciones de transmisión sexual.

En Estados Unidos en el 2004 según los datos obtenidos de la vigilancia, la tasa de la sí­filis congnitéa ha disminuido entre todas las poblaciones étnicas minoritarias y en todas las regiones del paí­s excepto el noreste. En el 2004 la tasa de sí­filis congénita fue de 8,8 casos por 100.000 nacidos vivos y el número de casos reportados fue 451. El 73,8% (333) de los casos ocurrieron porque la madre no recibió tratamiento o éste fue inadecuado antes o durante la gestación. En 63,9% (288) de los casos la madre recibió el control prenatal; mientras que en 28,8% (130) de los casos no lo recibió, y se carece de información en 7,3% (33) de los casos; menos de la mitad de las madres que recibieron control prenatal lo comenzaron durante su primer trimestre de gestación. Fueron mortinatos 4,0% (18) de los casos, murieron dentro de los 30 dí­as posteriores al parto 1,8% (8).

La Organización Panamericana de la Salud ha definido el objetivo de eliminar la sí­filis congénita como problema de salud pública llevando la incidencia a 0,5 casos o menos por 1.000 nacidos (incluidos mortinatos). Para lograr este objetivo es necesario que más de 95% de las gestantes infectadas sean detectadas y tratadas, con lo que se logre reducir la prevalencia de sí­filis durante la gestación a menos de 1,0%.

El aumento de la sí­filis materna y congénita en los países en desarrollo contribuye al incremento de las tasas de mortalidad infantil, situación que de no modificarse se traducirá en el retroceso de los logros alcanzados por los planes de salud reproductiva en el mundo. La sí­filis también tiene un impacto negativo en la salud materna y en la transmisión del VIH/SIDA.